Tuesday, December 1, 2009

otra vez


PROZAC

Sucede que me duele el mundo
en el que me suspendo juntando
las hormigas de la infancia
con las venas de una indeseada vejez.


Sucede que hay un Tiempo
que me arrastra con las nubes
a la altura de incomprensibles circunstancias.

Que con menos de un cuarto de siglo,
mi existencia parece una orquesta
de emociones que se han añejado
de siglos.

Sucede que veo ausente a la "Señora de los ruiseñores".
Que el crujir de las puertas y ventanas
me anuncian el final.

Sucede que los actos dispersos aventados al azar
son los hijos de un pasado vivo
pero carcomido por una amnesia voluntaria.

Que el deslizar mi pluma por éste papel
no me ha quitado el dolor de la primera línea (escrita).

Sucede que me duele el mundo y su gente
como un dolor pequeñito pero tormentoso
en la boca del estómago.

Que mañana al despertar mi prozac habrá hecho efecto:
Me tatué una sonrisa en el rostro
para saludar al mismo mundo (que me duele)

12:47 am (Jueves de luna llena)

__________ El dolor de mundo cada dos meses.

(re-posteado. Abril, 2009)

Monday, November 30, 2009

Servicio Postal


No tengo nada que decir. Nada audible.

Y ahora que lo pienso, tampoco nada razonable.


...pero un extraño impulso mueve misteriosamente mis dedos
y obligados garabatean un especie de mensaje para alguien...

Un mensaje que hasta ésta última línea ni yo he podido identificar.


Hay un "alguien", un receptor en mente, sí.
Lo veo bien y mejor lo borro con un click.


Intento imaginarme otro.
Y sin lograr configurarlo se desvanece...


¡Un extraño virus yace en mi mente!


Aquél primer receptor ha vuelto.
Y yo lo he vuelto a borrar con uno y mil clicks


Sigue ahí


¡Necesito un antivirus!
¿O será que necesito decirle algo?

...

No. No tengo nada que decir. Nada audible y tampoco nada razonable.
¿Por qué sigo escribiendo, entonces??

El extraño impulso y el receptor en mente siguen ahí. Me obligan.

Bien, lo intentaré.

Querido receptor, por causa de un extraño virus en mi psique envío este mensaje sin ningín contenido audible ni razonable. No tengo nada que decir.
Si te tuviera en frente no te hablaría, es la verdad; pues no tengo nada que decir, nada audible ni razonable.

Si te tuviera en frente...

(Si te tuviera enfrente me avalanzaría sobre tí para rodearte con mis brazos. Te robaría el olor del cuello con la delincuencia de mi nariz. Condenaría tu piel a la suavidad de mi eterno impulso tactil. Y luego habiendo suspendido nuestros tiempos; hurtaría el aliento de tu boca, sigilosamente para convencer a tus labios resguardar sus palabras en el silencio de mis labios...

Ahí, hasta que un discurso posterior tuyo me embarazara de palabras; daría a luz algún sonido, un mensaje, quiza. Uno audible y razonable. El desierto se poblaría de mensajes)

Pero ahora no tengo nada que decir; nada audible, nada razonable. No hay mensaje querido "receptor".


Atenta y sinceramente: un emisor mentirosamente silencioso.





Sunday, November 22, 2009

Devorame, Dios


Soñé otra vez... eso.

Me gustó.



Nunca lo reconocí.

Olor a chocolate y consistencia de miel


El acto de traducir un sueño, el propio, por ejemplo; es un acto impuesto arbitrariamente por la hambrienta razón:


Soñé que una enorme boca me devoraba. No sentí miedo, ni horror.

Sentí la desintegración de mi materia como un suave masaje que terminó por diluirme en una especie de miel. El acto duró un tiempo eterno.

Friday, November 20, 2009

Descansa el "ser"o el "siendo"


Diálogo de mudos.

Que alguien pueble la tierra de nadie
Que pise alguien este suelo desierto

Levanta el brazo,
jala el gatillo y
cierra los ojos.

Ya no estamos,
¿lo ves?
Me mataste,
me metiste un gran susto, y en un gran mundo; y yo a ti.

Sin embargo hay algo que los dos bien sabemos:
“Morirse no es tan fácil”

Aún nos escuchamos y
deformes entre fantasmas que no queremos ahuyentar
nos olemos embalsamados
¡Que alguien pueble tu tierra!, me gritas
¡Que pise alguien tu suelo!, susurro a tu oído

Levanta la vista
Jala el cortinero

y abre los brazos

Aquí estamos otra vez
¿Lo ves?
Nunca nos fuimos.
Sólo nos guardaste en lo más hondo de tu silencio
Solo nos guardé en la vacuidad de mis palabras.

_________

Palabrería inspirada en la escena de Dolores y Alberto Suarez.

Con la que sigo trabajando y dándome de topes.

Monday, November 16, 2009

"Los locos han perdido todo. Excepto la razón".



Dolores: Aunque usted no me contesta cuando lo saludo, ni habla nunca
ni parece mirar nada ni a nadie, estoy resuelta en conversar con usted.

Alberto Suarez: ...

Dolores: En primer lugar, aunque en vez de estar en la cárcel está usted en este hospital, no creo que esté loco.

Alberto Suarez: ...

Dolores: En segundo lugar yo sé que me ha mirado y para su vergüenza fue desde el día en que llegó. Cuando lo trajeron en la camilla desangrándose yo estaba presente y sentí que me miraba. No me horroricé. Ni le tuve lástima.

Alberto Suarez: ...

Dolores: No era para tenerle lástima, después de lo que había hecho. Matar de un tiro a su mujer que era tan bonita y tan buena [...] Muy linda historia y excelente recomendación. Claro que luego intentó suicidarse... y no lo logró. Por poco.

Alberto Suarez: ...

Dolores: Otras personas si dan lástima, usted no [...]

Alberto Suarez: ...

Dolores: Pero usted ni siquiera se murió. Usted se quedó aquí sentado sin hablar, imaginándose que está en la cárcel. Pero no está señor Suarez. Está en un sanatorio y la hija del administrador soy yo y usted me mira.

Alberto Suarez: ...

Dolores:[...]En un tiempo la gente nos ofrecía dinero para verlo; ahora ya pasó usted de moda. Entonces fue cuando se me ocurrió que era una gran ventaja vivir aquí y poder verlo gratis, señor Suarez...

Alberto Suarez: ...

Dolores: [...]Si se le ha ocurrido darme el balazo a mí en vez de matarme me hubiera quemado un mechón de pelo; ya ve que el rayo ni coja me dejó. Además hay algo que los dos sabemos por experiencia: morirse no es tan fácil.

Alberto Suarez: ...

_________

El título de esta entrada es una frase de Chesterton que aprendí a los 14 años, que me dejó helada y que aún sigue resonando en mi cabeza cuando me enfrento a textos y películas como los que abundan en mis casualidades. La imagen es una escena de I´m a Cyrborg, but that´s ok. Película coreana bastante recomendable; la que, por cierto, me remitío de algún modo a la escena que escribió Luisa Josefina Hernández en "La calle de la gran ocasión"( y en la que estoy trabajando)