Showing posts with label yoidad. Show all posts
Showing posts with label yoidad. Show all posts

Thursday, July 15, 2010

Friday, December 4, 2009

Estoy dispuesta a morirme de un flashazo


Con reflectores y camaras Cannon de alta definición, por favor!

Monday, August 31, 2009

Presiento la supresión de una vida ajena,
enredada en la mía que también es ajena.
La clausura del constante lanzamiento de los dados
Algo (a lo que últimamente le he dado el nombre de “Dolor cardiaco”)
priva y seduce mi respiro. Lo encarcela
Y parece lanzarlo al vacío.
Pero algo pasa
Los nervios andándome por el cuerpo, otra vez. Se niegan a la supresión.
Precisamente ahora que he decidido dejarme a su clausura,
Supresión y encarcelamiento.
De esa puta, prostituta llamada vida… o puto prostituto llamado Destino.
Otra vez esos nervios andándome por el cuerpo,
levantándome el esqueleto
Otra vez esas ganas de reventarle la boca a “esa” impuesta por los Dioses
A ese bien definido por las premisas de mi contexto: a+b+c=d, d+b=…
Aventé 7 semanas a los brazos del Señor destino sin chistarle nada
Sin oponerme a nada ni a sus caprichos ni a sus bofetadas ni a sus desplantes.
Los resultados:
Me ha dejado sin templo, sin Dios, sin dinero, con una seguridad a medias que parece no puede vivir sin la otredad. Con sabor de boca a sinsentido.
Con todas las ganas de ser el personaje trágico que va en contra de su destino.
Volvieron hoy otra vez las ganas de mandar al diablo a los dioses que imponen el destino
No, no moriré
Mi esqueleto está de pie ahora
y los nervios andándome por el cuerpo como descargas de electricidad
me insitan y pervierten
No creo en el destino y no creo en una vida vendida.
De pie y sin supresión.

Saturday, May 30, 2009

1, 2, 3... espacio nematelminto... comienza la deglución

Soy como una maquinita bloqueada
Ahora mismo el disco duro se ha dañado

Desenterré mi seguiridad
mis raíces se desplantaron y ahora
la levedad y la inseguridad yacen en toda mi pinche existencia.

-No es tan malo, me digo como para consolarme.
-Te castigas tanto, me dice una amiga.
-Todos tenemos tropiezos, me dice con cara de sarcasmo
ese polaco que me pone nerviosa. Y que en
pocos días pasará sus manos por su rostro y lo tapará;
o extenderá una sonrrisa amplia en esa carita amenazadora.
...dolor de mundo otra vez...
He bebido más cafe del que acostumbro
He adelgazado un poco y palidecido bastante.
ojeras seguras
Siento que enloquezco y amanezco con unas putas e irreprimibles
ganas de extrañar y de querer; y de decirlo, se los digo.
Con el presentimiento de quien dará sus últimos alientos, me resigno
pero los compromisos siguen.
La vida sigue y tengo de dos: levantarme, sacudirme el polvo
y dar todo hasta salir de mi hoyo negro o
dejar mi cuerpo a la disposición de la marea alta,
pero mi voluntad me responde a medias.
Siento llover psadamente dentro de mi.
Y así, con la voz descompuesta intento cantar la canción que no he aprendido
La pesadilla está por acabar...
pronto sabré qué haré los próximos meses,
huir de mi, largarme directo a otra constelación
y hacer feliz a quien se deje.
Tejiendo redes con hilos y madejas de falsos ideales.
Porque eso es a lo que me dedico, a tejer telarañas con pájaros invisibles dentro.
Para que después la realidad, aplastada de verdad me dé una lección:
No todo está hecho de aire fresco ni de bombones azucarados. No estás
hecha de metal inoxidable y la sociedad ya no creé en el humanismo.
Se necesita más que pasión y talento, más que esas cosas lindas...

Ahora que lo pienso soy una extremista exagerada, el mundo no se acaba
tuve un tropiezo del que puedo beber nuevos sabores...

Saturday, February 14, 2009

La piel del silencio

La piel del silencio
(en el aula)



Ocasionalmente, mientras todo pasa y el tiempo baña de una blanca demencia al mundo,
un suspiro se cuela entre las enredadas y consufas voces
que trancitan mi momentaneo contexto.
Un suspiro entre afirmaciones, silogísmos, aforísmos, tecnicismos y entre todos esos “ismos”
vociferados en una gran aula de clases
perturba la disarmónica sinfonía de la razón,
desestresa a la cansada cordura.

Ya es aquí, un paso al preciado silencio

Ocasionalmente me sorprendo emitiendo ese suspiro,
puesta la mirada en el mundo que se deja ver por las enormes ventanas universitarias
El aire se transforma en la más delgada capa de seda índigo que lo cubre todo
la tensión gravitacional desaparece y todo flota.
En ese Instante acontece el “para siempre” que en otros tiempos parece incierto.
La desintegración de las formas desienden por la boca del estomago y se suprimen
junto con la nostalgia de un pasado muerto y las esperanzas de un mañana inexistente
La felicidad del Instante flota entre dos nadas.
La piel se vuelve la espoja más perceptiva y entoces
deja de pertenecerle a nadie
Es el silencio penetrando la epidermis
La epidermis devorando el divino silencio...

Ahí, el suspiro

Se ha caído una pluma del pupitre haciéndolo estallar todo,
un disparo al corazón del silencio
y otra vez aterrizo en el mismo sueño,
el de siempre.
Alguien ahí en frente habla de los dramas liturgicos
y las plumas al compaz de la voz se deslizan en sus cuadernos.
Es cuando pienso ¡que pinche real es este mundo!